Sugar Baby Rojas ganó el título mundial venciendo al argentino Santos Laciar.
Sugar Baby Rojas ganó el título mundial venciendo al argentino Santos Laciar.
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Jair Varela

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"Soy el mejor boxeador que ha dado Barranquilla": Sugar Baby Rojas

El primer campeón mundial de boxeo nacido en la capital del Atlántico afirma que sus logros superan a los de Emiliano Villa, Mario Miranda y Felipe Orozco.

De pie, frente al Palacio de Combates que lleva su nombre, Sugar Baby Rojas lanza una frase tan contundente como polémica: “¡Soy el mejor boxeador que ha dado Barranquilla!”.

El excampeón mundial no desconoce lo que consiguieron otros púgiles como Emiliano Villa, Mario Miranda y Felipe Orozco, también nacidos en la capital del Atlántico, pero asegura que esto se debe medir por logros y, en este sentido, dice que les gana a todos.

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“Fui campeón latinoamericano, campeón continental, campeón mundial, campeón mundial junior, campeón de los Estados Unidos, del estado de la Florida, Salón de la Fama… ¿qué boxeador barranquillero ha hecho eso? Ninguno. A mí nadie me noqueó, por eso es que yo digo que Sugar Baby Rojas es el mejor boxeador que ha dado Barranquilla, duélale a quien le duela”, afirma.

Rojas hace parte de una dinastía de boxeadores. Su padre (Martín), fue boxeador y entrenador. Sus hermanos también boxeadores: Clemente (medallista olímpico en Múnich 72’), Idabeth y Martín y su hermana, Candelaria, fue una de las primeras mujeres que practicó boxeo en Colombia, algo que en aquel momento no era bien visto. Hoy, todos sus hermanos, están radicados en Estados Unidos.

“Mi nombre viene de dos grandes campeones de boxeo: uno es Sugar Ray Robinson y el otro es Davey Moore, pero cuando yo nací (1961) mi papá escuchó en la radio Baby en vez de Davey Moore y Sugar fue por Ultiminio ‘Sugar’ Ramos”.

El padre de Sugar Baby Rojas, que era cartagenero, fundó un club de boxeo en el barrio El Bosque, donde vivía con su familia y le puso Unión Cartagena.

A Clemente y a Sugar también les gustaba el fútbol. Clemente actuó en el club deportivo Oro, que jugaba en el estadio Moderno, y Sugar fue marcador de punta de Los Millonarios de Rebolo. La práctica del fútbol la combinaba con el boxeo.  

Rumbo a Miami 

La vida a Sugar Baby Rojas le cambió cuando, en 1982, Tuto Zabala, quien era ‘match maker’ de la empresa de Muhammad Ali, vino a Barranquilla a firmar boxeadores.

Uno de esos era el zurdo Felipe Orozco, pero en la antesala de una pelea suya vio a otro boxeador que le llamó mucho la atención. Ese era Sugar Baby Rojas.

“Ese muchachito quién es?”, le preguntó Zabala a Isaac Pitre, apoderado en ese momento de Rojas. “Ese es Baby Rojas. Si quieres, llévatelo”, le respondió Pitre, de quien Rojas dice que todo lo que es hoy se lo debe a su amtiguo manejador.

Así fue. El 4 de septiembre de 1982, Sugar realizó su primer viaje a Estados Unidos. Fue el inicio de un periplo que, cinco años después (8 de agosto de 1987), lo llevó a conquistar el título supermosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) al vencer por puntos al argentino Santos ‘Falucho’ Laciar.

“La pelea era difícil, yo tenía bastante miedo, pero por decepcionar a Barranquilla. El cartagenero se burlaba del boxeador barranquillero, pasó con Mario Miranda, con Emiliano Villa, con Felipe Orozco, a todos los levantaban a trompadas, aunque para mí Emiliano ha sido uno de los mejores boxeadores que ha tenido Barranquilla. Era el miedo de que otro barranquillero perdiera y los cartageneros se echaran a reír. Subí nervioso, pero sabía que sí tenía para ganarle a Laciar y le di una clase de boxeo. Ganamos ese título y, como lo dije siempre, Barranquilla, cómo te quiero”.

A Laciar, Rojas le ganó teniendo en su esquina al argentino Amílcar Brusa, quien también llevó al título mundial al monteriano Miguel ‘Happy’ Lora. Dice que lo más importante que aprendió del gigante Brusa fue la disciplina, algo que les transmitió a sus hijos.

En 2016, el barranquillero fue ingresado al Salón de la Fama del boxeo de la Florida.

De hecho, una de las mayores lecciones de vida que recibió de Brusa fue cuando este lo llamó para que hiciera guantes con ‘Happy’ Lora.

“Yo había llegado a Miami y Brusa ya la tenía planeada. Me dijo: ‘Chiquito’, quiero que me ayudes a ‘Happy’ Lora' y me ha cogido ‘Happy’ y me ha dado una tremenda muñequera. Yo creo que la única muñequera en mi vida me la dio ‘Happy’ Lora”, recuerda entre risas. 

Un campeón efímero

Sugar Baby Rojas fue un campeón de corto reinado. Después de ganarle a Laciar retuvo su título contra otro argentino, Gustavo Ballas, y lo perdió en la segunda defensa ante el mexicano Gilberto Román.

“Duré poco porque la pelea con Gilberto Román me la robaron. Luego me da la revancha el mismo día en que Donny Lalonde perdió con Sugar Ray Leonard Caesar´s Palace de Las Vegas (7 de noviembre de 1991), le vuelvo a ganar y vuelve y se la dan. No duré mucho con el título mundial, porque fuera malo, era porque me robaron las peleas, Después peleé en Puerto Rico con Cheíto Ruiz y me robaron la pelea, voy a las 122 y peleo dos veces con Welcome N’Cita y me roban la pelea habiéndolo tumbado dos veces en Italia. En Sudáfrica lo tumbo una vez y me roban la pelea”.

También afirma que le robaron las peleas que realizó contra el medallista olímpico Kennedy McKinney y el sudafricano Phillip Holiday.

“Hoy en día, el boxeo no es boxeo, se lo digo plenamente. Quien quiere ganar el título mundial tiene que ser manejado por alguien por debajo de la mesa”.

Uno de los registros que más enorgullece a Sugar Baby Rojas es nunca haber sido noqueado.

“Mire el récord de la mayoría de campeones mundiales de Colombia, a casi todos los han noqueado y al que no se ha llevado tremenda muñequera. Yo peleé en Sudáfrica con Holiday, quien perdió el título con Shane Mosley. Quiere decir que Baby Rojas era tremendo boxeador. Yo no tuve suerte, hoy estaría multimillonario así como se está pagando el boxeo”.

Con su apoderado Tuto Zabala y Amílcar Brusa tras ganar el título ante Santos Laciar.

La vida de Sugar Baby Rojas transcurre entre Miami y Barranquilla, a donde viene frecuentemente y se le ve en el estadio Metropolitano apoyando al Junior.

Pide que si le van a hacer una estatua esta sea ubicada en el Palacio de Combates que lleva su nombre, no en el Malecón.

“El boxeo colombiano, se ofenda quien se quiera ofender, está muerto, necesita otras formas, el boxeo aquí es una porquería, no sirve. Aquí no hay nadie que le haga una carrera a un boxeador, hay buenos muchachos para llevarlos a pelear el título mundial, que es lo único que da dinero. El único boxeador de Colombia que ha hecho dinero sin llegar a ser campeón se llama Édison Miranda”.

En 2016 su carrera fue enaltecida al ser ingresado al Salón de la Fama del boxeo del estado de la Florida.

“Soy el segundo boxeador y el segundo atleta colombiano en ingresar a un Salón de la Fama en Estados Unidos. El primero fue Pambelé, el tercero Rocky Valdés y el cuarto Édgar Rentería (con los Cardenales de San Luis)”.

Rojas, quien se declara orgullosamente bosquero, terminó su carrera como boxeador profesional con un récord de 37 victorias (22 nocauts), ocho derrotas y un empate. 

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